Yin•Yang Yoga en Invierno

 

Invierno

Elemento: Agua
Meridianos: Riñón y Vejiga
Emoción: Miedo, Identidad
Trigramas: Ken – La Montaña del Aquietamiento y K’un – La Tierra Receptiva
Color: Negro y Azul
Órgano: Oído
Chakra: Abdomen – Svadhisthana
Acción: Unificar, relacionar

En este artículo:

*El invierno
*Los meridianos de Riñón y Vejiga, su recorrido por el cuerpo, su relación con las emociones y con el Yoga
*Los trigramas del  I Ching o Libro de los Cambios relacionados con la práctica de Yoga invernal:  Ken La Montaña del Aquietamiento y K’un La Tierra Receptiva y su relación con el invierno
*Selección de posturas de yoga para el invierno, con fotos. El aspecto Yin del Yoga

En invierno preparamos el cuerpo para ser capaces de sentarnos largas horas en la postura de meditación sentada. La práctica de Yin Yoga está encaminada a ayudarte con esto. Yin Yoga trabaja principalmente sobre el tejido conectivo, las fascias, los tendones y los ligamentos afectando las articulaciones de las caderas, las rodillas y las lumbares, que son las que hacen que la meditación sentada sea incomoda para mucha gente. En Yin Yoga se mantiene las posturas durante 2 a 5 minutos, respirando profundamente, descansando en la postura, eliminando toda tensión, deseo u objetivo. Se trata de entrar en la postura, y permitirle que haga su magia sin tu intervención. Simplemente colócate en la postura, asegúrate de que no te duele y de que podrás mantenerla durante unos 5 minutos, respírala suavemente, profundamente. Estás entrando en el reino de Yin, estás aprendiendo el regalo de ceder a la experiencia permitiéndole que te transforme, rindiendo tus ideas preconcebidas y abrazando lo que es, convirtiéndote en suave, dúctil, blanda y flexible en tus puntos de vista e ideas. Estas posturas Yin te ayudan a equilibrar tu segundo chakra, Svadhisthana, tu centro de la creatividad, la sensualidad, el placer, la emoción, el sentimiento,  la intimidad y la conexión. La energía de este chakra y su elemento, el agua,  te ayuda a soltar, a fluir y abrazar el cambio y la transformación sin miedo ni preocupación.

 

Como organismo, estamos en profunda conexión con la Naturaleza, vinculados a sus cambios y afectados por ellos de forma vital. Todo el cosmos sigue las leyes Naturales y sus ciclos que promueven la vida y aseguran la circulación de energía. Los organismos naturales bailamos todos la misma música con el cambio de los ciclos y gracias a estos cambios nos desarrollamos y progresamos. Si miramos al resto de especies con las que compartimos la vida podemos observar que estamos hechos de la misma materia; un perro, un gato, un oso, un corzo, un lobo, un zorro, un jabalí…. todos los animales de sangre caliente que viven por aquí, cerca de mi casa, están hechos de la misma materia que yo, somos los mismo esencialmente (todos tenemos pulmones-intestino grueso, corazón-intestino delgado, hígado-vesícula biliar, riñón-vejiga, ojos, boca, tendones, músculos, sangre, cerebro ….) . Todos los animales de mi entorno cambian su comportamiento y sus hábitos de forma estacional, y lo hacen porque les va bien para la regulación de sus organismos, porque son uno con el cosmos y viven en concordancia con sus cambios para su propio beneficio. Nosotros, desde esta perspectiva, también somos uno con el cosmos, nos demos cuenta o no, lo escuchemos o no, y parte de nuestra sanación pasa por hacernos conscientes de esta relación y contribuir a seguirla como guía, como hacen el resto de seres vivos.

Los árboles y los vegetales también tienen la misma composición química que nosotros, nuestros componentes son los mismos, quizá organizamos de forma diferente. También el mundo vegetal se expande y se contrae bailando, como la mareas, al son que marca el cosmos. Nuestros componentes químicos son los mismos y, a nivel energético, utilizan la luz solar y su ausencia, como nosotros, para regular sus ciclos vitales.

Toda la Naturaleza funciona magníficamente a través de sus ciclos autoreguladores, una orquesta que improvisa diferentes escalas manteniendo el mismo tempo, una danza multicolor que se mueve al mismo ritmo.

En la Naturaleza, el invierno es la época de la conservación de la energía. En el mundo vegetal todo se mantiene quieto y estático en lo visible: los árboles han soltado la energía de sus ramas y han dejado ir sus hojas con el viento suave del otoño. Concentran y conservan ahora su energía en las raíces, debajo de la tierra, y en la parte no visible se nutren las miles de semillas que crearán el paisaje de primavera.

Invierno_Nieve

Los animales de sangre caliente duermen más, comen más, y vuelven a dormir. La falta de horas de luz, y la expansión de la oscuridad generan estos estados. Muchos animales hibernan ya hasta la primavera.

Si escuchamos a nuestro cuerpo y consideramos como “buenos” sus informes nos daremos cuenta de que como a otros animales de sangre caliente nos apetece dormir más, hacer más el vago, tirarnos en el sofá, comer comida caliente, con más calorías y más cantidad, pasear despacio, ponernos calcetines de lana, estar calentitos….

Los meridianos de Riñón y Vegija

Estos cambios que ocurren a nivel energético y físico, tienen mucho que ver con los meridianos que rigen este momento del año y sus correspondientes asociaciones con emociones, sabores, olores y órganos de los sentidos:

En Medicina China los meridianos asociados al invierno son el Riñón (polaridad Yin) y la Vejiga (polaridad Yang). Corresponden al elemento Agua de la penta-coordinación : frío climático, el color negro, la emoción del miedo, el sabor salado, el olor putrefacto, el sonido del gemido. Su órgano de los sentidos es el oído y su apertura la uretra. El canal de Riñón y el de Vejiga controlan los huesos, el tuétano, el cerebro y su salud está reflejada en el pelo de la cabeza y en las uñas. Los riñones almacenan la Energía Original o Jing y por lo tanto son los responsables del crecimiento, el desarrollo y las funciones reproductivas. Juegan un papel muy importante en el control de los líquidos del cuerpo y contienen el Yin y Yang más fundamental de nuestro cuerpo. Cuando no funcionan bien debido a deficiencia de Yin o de Yang se pueden observar algunos de los siguientes síntomas: dolor lumbar, dolor de rodillas, acufenos (sonidos dentro de los oídos) y pérdida de audición, ojeras negruzcas, debilidad en las piernas, sensación intensa de frío.

En invierno los riñones soportan más tensión que en verano. Debido a esto es más común que el Qi o la energía fluya peor y tienda a estancarse y por ello los dolores de la zona lumbar son más comunes en invierno. En Yoga es importante entonces favorecer posturas que hagan circular la energía por los meridianos de Riñón y Vejiga, que fortalezcan el riñón propiciando así la vitalidad y la salud en general.

La función principal de los riñones es extraer substancias de desecho de la sangre y limpiarla, mientras que la vejiga acumula los líquidos de desecho para su posterior eliminación. Asimismo la salud de los riñones está también relacionada con las emociones. El riñón y la vejiga están asociados al miedo. Se trata del miedo primigenio de supervivencia, miedo ancestral a la muerte, miedo a perder la identidad. El invierno simboliza el fin de año, el cese de lo viejo, la llegada de lo nuevo y está asociado a la muerte y al renacimiento ; el paisaje que muere para renacer la próxima primavera. El invierno como energía arquetípica es un símbolo de la noche oscura del alma, de la depresión y de la muerte del ego o identidad en el proceso de transformación.

Los meridianos de Riñón y Vejiga, como meridianos que rigen el invierno, están relacionados con la capacidad de soltar emociones traumáticas pasadas, y la expresión de dificultades emocionales (los perros y los niños se mean cuando tienen miedo; sueltan el miedo a través de la orina). El miedo nos puede paralizar o ser la motivación para seguir hacia delante. Desequilibrios en los meridianos de Riñón y Vejiga pueden hacerse visibles en una expresión constante de miedo (cuando todo da miedo y angustia) o en la ausencia de esta expresión. Por ejemplo no expresar miedo, tristeza o inseguridad mientras se mantiene una apariencia externa de calma y control, puede ser la causa de las piedras en el riñón; las piedras como lágrimas no lloradas que se han solidificado. Por otro lado cuando una persona siente  miedo intenso y prolongado en el tiempo o la sensación de que los estados de miedo dominan su vida (la vida condicionada por acciones encaminadas a evitar el miedo) es momento de fortalecer los meridianos de Riñón y Vejiga.

La práctica de Yin•Yang Yoga puede ayudarnos a relacionarnos con todos estos estados desde un lugar nuevo. Aprender a regular la mente para regular el Qi es también una práctica recomendable de invierno a través de la meditación.

Los trigramas asociados al Invierno

En el I Ching o Libro de los Cambios el Invierno está regido por Ken la Montaña del  Aquietamiento y K’un la Tierra Receptiva. El Yoga de estos meses refleja la influencia de estos trigramas en una práctica eminentemente Yin.

Ken La Montaña del Aquietamiento

i_ching_mountain_kenPara los taoístas la virtud más grande simbolizada por La Montaña era quedarse quieta. Magnifica en su tamaño y su quietud, observando el paisaje cambiante y las idas y venidas de la actividad humana durante siglos y milenios, manteniéndose inmóvil. Para los antiguos sabios taoístas esta era la imagen de la meditación; la mente inmóvil en su centro que observa las idas y las venidas de los pensamientos y las emociones, sin ser perturbada. Esta quietud nos permite ver como nuestros pensamientos y emociones presentes están creados por experiencias pasadas que no se ajustan a lo que acontece ahora. La Montaña del Aquietamiento nos permite ver el rol que juega nuestro enganche al pasado en la creación de nuestro presente, y nos permite entonces relacionarnos con el miedo, la angustia y la ansiedad desde la calma de la Montaña. Mientras te sientas en la quietud de la meditación y observas tus pensamientos y emociones pasar sin mostrar una reacción estás dejando de alimentar creencias limitantes o asociaciones de ideas obsoletas: puedes verlo sin reaccionar, sin que te condicione, sin que te obligue a responder y entonces puedes dejarlo pasar y mantenerte en la percepción. No se trata de negar las experiencias si no de cambiar reacción por percepción.

Ken La Montaña del Aquietamiento representa una energía revolucionaria que obtiene logros desde la percepción y no desde la reacción. Representa el pensamiento profundo anclado en la observación, la fidelidad tranquila (sin defensa ni lucha) hacia uno mismo. Cuando Ken se encuentra en desequilibrio dentro de nosotros tendemos a defender perspectivas rígidas, escudándonos en la cabezonería, y manteniendo así nuestra energía y pensamiento estancados.

K’un La Tierra Receptiva

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K’un es el principio receptivo, femenino, yin, oscuro, la tierra, (similar a el aspecto Shakti de la unidad hinduista). Una cueva o la vagina pueden ser dos símbolos de K’un. (Chi’en es el principio creativo, masculino, yang, luminoso, el cielo, similar al aspecto Shiva de la Unidad hinduista).

K’un es el aspecto femenino de la creación y representa la máxima apertura Yin. Su trigrama está formado por tres líneas partidas por el medio: la apertura total, el entendimiento sin distinciones, la imparcialidad, la capacidad de observar la unidad. Es receptiva y blanda porque se abre para recibir el devenir, y desde su oscuridad nos muestra el poder de lo que no se ve, de lo que ocurre por debajo de la superficie, por debajo de la línea de lo consciente. Yin nos enseña a ser receptivos a nuestros procesos internos, a valorar y conocer nuestros estados. Durante los meses de invierno podemos conocer el poder de la introspección como sustento de la acción efectiva. Yendo hacia dentro y hacia abajo como lo hacen los arboles, sin ser molestados por la luz exterior, podemos observar qué se encuentra en el centro de nuestro ser y regenerarnos, calentando las semillas que transformarán el paisaje de nuestra próxima primavera.

K’un representa nuestra energía receptiva, nuestra capacidad para ser “madres” de lo que nos acontece; nos enseña la interdependencia entre todas las cosas y situaciones y cómo nuestra relación con nuestro entorno se ve favorecida cuando aprendemos a ser desde la devoción, la fertilidad, la gentiliza, la amabilidad y la madurez. Cuando la energía K’un se encuentra desequilibrada en nosotros mostramos una gran pasividad desapasionada ante la experiencia que es insatisfactoria e incapaz de producir cambios, mostramos una necesidad de seguridad que esconce un deseo imposible de que las cosas no cambien, de que se mantengan igual aunque genere insatisfacción, y mostramos una tendencia exagerada hacia la vulnerabilidad posicionándonos a menudo en el lugar de la victima de nuestra propia vida.

En los rituales del solsticio de Invierno se celebra que en la oscuridad más profunda del Invierno un nuevo sol empieza a crecer (simbolizado por el niño Jesús en la religión cristiana, la nueva luz y también las luces de las decoraciones navideñas). Cuando Yin llega a su máxima expresión un nuevo Yang comienza a emerger, perpetuando así la danza cósmica que todos bailamos.

Yin•Yang Yoga en Invierno

Yin•Yang Yoga en esta época del año se transforma en una práctica eminentemente Yin, inactiva y pasiva entrelazada con días de práctica dinámica Yang suave o también realizando alguna secuencia sencilla al final de ciertas sesiones (no ha de ser en todas).La forma Yin trabaja sobre el tejido conectivo, tendones y ligamentos para engrasar las articulaciones, y recuperar su flexibilidad y movilidad actuando de una forma constante sobre ellas utilizando el peso del propio cuerpo y no la fuerza para que poco a poco vayan abriéndose. Está apertura facilita y dinamiza nuestros movimientos y será muy apreciada cuando llegue la primavera y las sesiones más Yang.

En la sesiones Yin de invierno se realizan asanas que benefician especialmente a los meridianos de Riñón y Vejiga, manteniendo de forma pasiva las posturas durante 30 respiraciones (o de 3 a 5 minutos). Este largo tiempo de inactividad y reposo en la respiración nos permite experimentar las cualidades yin de apertura, receptividad, rendición, quietud, silencio y vacio.

El meridiano de Riñón (uno por la parte izquierda y otro por la parte derecha del cuerpo) empieza en la planta del pie, sube por la cara interna de las piernas, continuando a través del abdomen y abriéndose hacia el pecho. El canal de Vejiga (también recorre ambas partes del cuerpo) comienza en el ojo, sube por la cabeza y se abre en dos ramales en la espalda que bajan a lo largo de los músculos paravertebrales y la parte de atrás de las piernas hasta llegar a la cara externa del pie y terminar a la altura del dedo meñique.

Meridianos de Riñon&Vejiga

Las asanas de invierno son posturas que promueven la activación del Qi en estos canales, abriedo las artículaciones y estirando suavemente los grandes grupos musculares asociados a ellos: Paravertebrales, isquiotibiales, aductores, trapecios, músculos del cuello, abdominales y pectorales, generando la apertura a través de un estiramiento pasivo relajado de tipo Yin, mantenido durante 3 a 5 minutos con una respiración muy profunda y lenta. Son posturas que se realizan generalmente sentados, doblando hacia delante el tronco sobre las piernas, o tumbados elevando las piernas sobre el torso, aunque también hay algunas posturas hacia atrás. Después de cada postura se descansa en Savasana (tumbado boca arriba) durante 3 0 5 minutos. Las posturas hacia delante son más Yin porque colocan la cabeza a nivel del corazón haciendo más fácil bombear sangre al cerebro. El músculo del corazón esta relajado y la presión arterial se reduce. Las posturas hacia delante armonizan el fluir del Qi en los meridianos de la espalda y tiene un efecto calmante, de sedación.

Asanas de Invierno

En cada sesión de la práctica Yin se realizan tres  o cuatro posturas intercalando Savasana (tumbado boca arriba) entre ellas. Recuerda que estás buscando el reposo de las partes implicadas en la realización de la postura y por lo tanto no te interesa “tirar”, “estirar” ni “colocar”:  éstas son acciones Yang que activan la musculatura y te sacan de la rejación. Entonces  no importa si se te curva la espalda, se te doblan las rodillas o se te caen los pies hacia dentro; lo que buscas es la comodidad en cada asana, dejado que el tiempo y el peso hagan su trabajo. Una vez que hayas adoptado la postura cómoda, mantenla sin moverte durante 30 respiraciones.Para facilitarte la relajación puedes utilizar cojines (uno o varios hasta que estés cómoda) como muestran algunas fotos:

(Fotos Elena Rico)

La Mariposa- Badhakonasana

El Cisne- Eka Pada Rajakapotasana

La Oruga- Paschimottanasana

Postura de la frente a la rodilla – Janu Sirsasana

Media Libélula y  Libélula completa hacia los lados y de frente- Upavistha

Postura de la mano al dedo gordo y variantes- Padangusthasana

Torsión abdominal y variantes- Jathara Parivrtti

Postura del Cuadrado- Agnistambhasana

La Lazada-Gomukhasana

El heroe y El sillín- Virasana y Supta Virasana
(El heroe es con los pies a los lados; El sillín es sentados sobre los pies)

La Cobra- Bhujangasana

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El Infante- Balasana

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Doblar hacia delante -Uttanasana

La Media Luna- Anjaneyasana

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El Caracol- Halasana (y Karnapidasana)

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A ver cual me faltaaaa

La practica Yin es placentera por su silencio y quietud y su falta de presión y forzamiento suele ser un bálsamo para los músculos y el espíritu. Al colocarte en la postura déjate caer hacia delante hasta donde llegues de manera natural sin forzar el estiramiento. Asegúrate de que no haces fuerza con las manos, los pies y la mandíbula y de que estás comodamente estirado, ya que si la postura “tira” o es incómoda o demasiado tensa no va a ser posible experimentar los beneficios de quedarnos en ella estáticamente durante largo tiempo.

Son buenas señales de que el Qi estancando está empezando a moverse y salir de su estancamiento:

  • Dolores que ceden al mantener la postura sin acción
  • Sensación de mucho calor en una parte del cuerpo
  • Sensación de calor en distintos puntos
  • Sensación de presión en un músculo que desaparece prestándole atención a la respiración

Durante la práctica Yin, algunas personas pueden observar cierta resistencia a la quietud y el surgir de pensamientos que alertan de manera miedosa sobre una posible lesión (improbable, ya que estás en la postura de forma segura, puedes respirar y no te pasa nada), necesidad imperiosa de salir de la postura asociándola con metáforas de tipo cárcel (improbable ya que podrías salir de la postura si quisieras, pero no lo haces) y en general el surgir de pensamientos agoreros, miedosos y desconfiados, emociones estancadas asociadas al Riñon y Vegija que pueden estar finalmente moviéndose al activar el Qi en estos canales. Si puedes observar estos pensamientos a la vez que respiras profundamente, manteniendo la postura de forma relajada, estarás practicando La Montaña del Aquietamiento y permitiendo que tu riñón limpie tu sangre y tu psique.

Al tumbarte en Savasana puedes tener las mismas sensaciones. Algunas personas por miedo se colocan en la postura anti-álgida de rodillas sobre el pecho boca arriba o fetal y frenan el proceso. Si puedes evitarlo, mantente en Savasana mientras le prestas atención a la circulación de tu Qi y observa como la sensación de calor y tensión desaparece después de unas respiraciones y una sensación de agradable relajación toma tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.

Para otras personas la práctica es sumamente placentera, y genera un estado de máxima apertura y relajación. No todos los días son iguales y cada cosa ocurre a su debido tiempo. Cualquiera que sea la experiencia de tu práctica, honra tu camino.

En la meditación que sigue a la práctica del aspecto Yin, observa la facilidad con la que te anclas a la respiración, observa los espacios entre pensamientos, obsérvalos venir, pasar y desaparecer hasta que solo haya respiración.

 

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